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jueves, 4 de diciembre de 2014

En un caballito de nube


 Eterno ángel, en tu cárcel de carne y hueso,
 Tan frágil como un cristal de Murano
 Y más lejos, todavía, que Urano
 ¿Qué piensas de este mundo ajeno?

 Tú por siempre serás un extranjero
 E irás cabalgando en tu caballo,
 De nube, de agua, de viento, y tan blanco,
 Sin pronunciar un solo lamento.

Si yo aún creyera que dios existe,
Pensaría que eres otro redentor.
Pero no me pongas ojos tristes,

Porque, ya sé que eso, no es posible.
Un duende que, distraído se perdió. 
Para mí, eso es lo que serás siempre.

Dedicado especialmente a mi sobrino en el día de la discapacidad

domingo, 24 de marzo de 2013

Tus ojos me traen nostalgia

Con motivo del día mundial de la poesía, celebrado el pasado 21 de marzo publico este soneto de mi libro el Jardín Secreto.




                     

                Me adentro en el verde mar de tus ojos
            Traspasando sin esfuerzo tus pupilas,
            Y me remonto a esos lejanos días,
            Esos, en los que tu y yo, tan sólo

            Hacíamos que buscarnos el uno al otro.
            Eran días de juegos y de risas
            En los que tú, sin querer, descubrías
            Los secretos de mi cuerpo de mil modos.

            Mi piel, antes aletargada y dormida
            Comenzaba lentamente a despertar
            De ese sueño de la infancia, ya perdida,

            Al son que marcaban tus caricias,
            Aún torpes, todavía por ensayar.
            A veces... ¡Qué nostalgia siento de esos días!

domingo, 20 de enero de 2013

Corazón no encuentra corazón




   Pero un corazón busca

   Un corazón, y encuentra

   Un carbón apagado,

  Un pedernal sombrío

  En que su luz se arista.
                                                                                             
                            Vicente Gaos
                                                                             
Añoro tu cuerpo anhelando el mío.
Me pesa esta soledad de vivir
A tu lado pero sin ti.
Quiero rebelarme, gritarte fuerte;
Pero mi voz no suena,
Se pierde en el vacío
Y temo que nunca
Podrá llegar a tus oídos.

Si yo no fuera muda y tu sordo
Tal vez, te diría lo mucho que aún te amo,
Y tú, todavía serías capaz de responderme
“Yo también te quiero, vida mía”.

Esta noche solo quiero dejarme querer
Enredarme en tus brazos y perderme,


Fundirme en el calor de tu cuerpo
Y dejar el tiempo caer en el olvido.

¡Pero hay tanto helor esta noche en tu abrazo!
Porque me hielo por dentro busco tu calor,
Pero sólo encuentro más frío entre tus brazos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Despertar

Esta mañana me desperté angustiada
Sabiendo que ya no estabas a mi lado,
Que no me querías, me habías olvidado
Y yo para ti ya no era nada.

Cuando al fin estuve más calmada
Y hubo amainado algo mi llanto,
Comprendí que sólo estabas de paso
En mi vida, antes de ti, tan sosegada.

Sé que nunca quisiste hacerme daño.
Sé que fuiste sincero mientras me amabas.
Pero desde que te fuiste no hago caso

De la vida, de nada, de nadie, y no paro
De sentir en mis oídos tus palabras,
Aquellas últimas, clavadas como dardos.


Autora: Avelina Chinchilla Rodríguez

sábado, 7 de junio de 2008

domingo, 18 de mayo de 2008

El Jardín Secreto



sábado, 26 de abril de 2008